Pequeños Viajeros Aranjuez - A CONTRAMARCHA | Desmintiendo Mitos III – Colisión por alcance
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Desmintiendo Mitos III – Colisión por alcance

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Desmintiendo Mitos III – Colisión por alcance

 

Sí, esto de que viajen a contramarcha está muy bien, pero ¿y si te dan un golpe por detrás? Entonces es peor, ¿verdad?

Y claro!, la mayoría de los accidentes son por alcance…

Cuántas veces has oído esto? A veces por verdadero desconocimiento, otras como una excusa más que algunos buscan para no querer ver la verdad sobre la seguridad que esta posición da en los viajes.

 

Vayamos por partes para desmentir este típico mito….

 

Para que se produzca un golpe por alcance debe haber al menos un impacto frontal. ¿Quién dice que no seas tú quien alcanza al de delante?

Un breve y sencillo ejercicio ¿cuántos impactos frontales, laterales y traseros ves en estas fotografías?

Como ves, aunque no nos lo creamos y otros se empeñen en que no lo parezca,

el impacto frontal sigue siendo el más frecuente y sobre todo el más lesivo

 

Aún así, está claro que, aunque no tan frecuentes como se cree, los impactos traseros existen y que se sigue generando dudas si la posición a contramarcha es realmente la más segura cuando se producen.

 

La frase “La seguridad viaja de espaldas se basa en LA FÍSICA, no es una moda; así que el análisis de lo que sucede en una colisión se debe explicar también en términos físicos.

La primera Ley de Newton dice: “Todo cuerpo persevera en su estado de reposo o movimiento uniforme y rectilíneo a no ser que sea obligado a cambiar su estado por fuerzas impresas sobre él.”

 

¿Qué ocurre en un IMPACTO FRONTAL?

El cuerpo (nosotros) está obligado a cambiar de estado cuando el coche se pone en marcha. Una vez el coche inicia la marcha con cierta velocidad nosotros viajamos a la misma velocidad, aunque no seamos conscientes de la velocidad que lleva.

Consideremos además que Aceleración = Velocidad/Tiempo = Desplazamiento/tiempo2  

y que Fuerza = Masa x Aceleración

A medida que el coche va acelerando, nuestro “peso” (que es una unidad de fuerza) aumenta porque será igual a nuestra masa por la aceleración que lleve el coche.

Así cuando el coche se detiene, nosotros siendo coherentes con la primera Ley de Newton, mantendremos nuestro estado acelerado y saldremos proyectados a la velocidad que llevaba el coche antes de detenerse.

Es lo mismo que le pasa al bolso o a las llaves cuando van sobre el asiento y frenamos bruscamente: se van hacia delante.

 

En un adulto, traducido a peso, se pueden llegar a ejercer fuerzas de hasta 3 ó 4 toneladas como mínimo; es decir, que ese sería el peso con el que nuestro cuerpo saldría despedido, por lo que todo aquello que nos sujetase debería ejercer, al menos, la misma fuerza en sentido contrario para retenernos.

Por eso el cinturón de seguridad nos hace tanto daño; porque esa fuerza que el cinturón necesita para evitar que salgamos despedidos a cierta velocidad se descarga sobre nuestro cuerpo irremediablemente.

 

En el caso de una silla con arnés (o con escudo) que viaja mirando al frente, concurren también dos fuerzas en sentido opuesto ante una desaceleración brusca: La del arnés hacia el cuerpo que impide que el cuerpo del niño salga despedido de la silla y la de la cabeza que, al no estar sujeta ni retenida por nada, sale despedida hacia el punto de impacto con una fuerza de aprox 30 veces la masa a 50 km/h.

En medio de esas dos fuerzas está el cuello que claramente no es capaz de soportarlo.

Todo esto se debe única y exclusivamente al hecho de que el cuerpo está dentro de un sistema inercial según la 1ª Ley de Newton y que, por tanto, al aumentar su velocidad aumenta la fuerza con la que sale despedido.

 

¿Pero qué ocurre en una COLISIÓN POR ALCANCE?

Normalmente en las colisiones por alcance el coche que es alcanzado está parado o a muy baja velocidad y el coche que alcanza también suele ir a baja velocidad o en el mismo sentido. En todos los casos las fuerzas ejercidas son mucho más bajas que en un impacto frontal, porque la aceleración (y la velocidad) también lo es.

De nuevo, según la primera ley de newton, el coche alcanzado va a tender a permanecer en su posición inicial cuando el coche lo embista, es decir o parado o a muy baja velocidad.

 

Como que el coche que embiste si está en movimiento y tiene una fuerza superior que le empuja a seguir en su estado de movimiento, éste desplaza al coche que es alcanzado. Y lo desplaza hacia adelante (no hacia atrás). Por lo que la fuerza va en el mismo sentido de la aceleración del coche, no en sentido contrario como ocurre en una colisión frontal.

Nosotros tenemos la percepción de que cuando un coche nos embiste nuestra cabeza se va hacia atrás, pero no es verdad. Nuestra cabeza tiende a permanecer en el sitio en el que estaba, es el resto del coche el que avanza.

En un pasajero alto (adultos) el centro de gravedad también es alto, por lo que la cabeza es la última en unirse al movimiento hacia delante y cuando lo hace, va en la dirección del coche (hacia delante) no hacia atrás.

 

 

¿Por qué entonces nos hacemos daño en el famoso “latigazo cervical”? Son varios los motivos, pero principalmente dos:

  1. Porque es cuello no tiene margen para doblarse hacia atrás en ese primer momento
  2. Porque el coche vuelve a detenerse bruscamente después de ser desplazado y la cabeza vuelve a estirar del cuello hacia delante mientras el cinturón de seguridad hace su trabajo y ejerce una fuerza en sentido contrario.

 

¿Y qué le ocurre a un niño que viaje A CONTRAMARCHA?

  1. Que no es tan alto y por tanto su desplazamiento es lineal hacia delante con el resto de objetos del habitáculo. En ese desplazamiento torso, cuello y cabeza permanecen alineados y sujetos por el respaldo de la silla ACM.
  2. Su cabeza en el momento de la colisión pesa su peso normal (recordemos que no hay aceleración o es muy baja), por lo que el cuello no recibe ninguna sobrecarga. No mayor al menos que la que recibiría por ejemplo cuando está sentado en una trona y se le desploma la cabeza porque se queda dormido.
  3. Una vez el coche se ha desplazado hacia delante por el alcance, este vuelve a detenerse. En ese momento la cabeza sí ha aumentado su peso (porque ha habido una aceleración tras la colisión) pero tiene un respaldo que la sujeta y por tanto el cuello no sufre ninguna elongación.

 

Así que como veis, las sillas ACM, no son sólo sillas “al revés”;

son sillas que se instalan al SENTIDO CONTRARIO DE LA ACELERACIÓN y tanto en un impacto frontal como en un impacto trasero la aceleración es hacia el mismo sitio: hacia delante.

 

El único escenario en el que una silla ACM se comportaría como una silla de frente es aquel en el que el coche viaja a gran velocidad marcha atrás y se detiene bruscamente porque choca con algo.

En este caso, tanto la aceleración del coche (y de los cuerpos que van dentro de él) es hacia atrás y dado que el pequeño viaja “del revés” sufriría el mismo tipo de lesiones que un niño sentado a favor de la marcha en una colisión frontal.

Pero como imagináis, este escenario sí que es altamente improbable … salvo que a alguno le de por decir que viajar marcha atrás (al coche me refiero) es lo más normal del mundo, porque lamentablemente para buscar excusas e inventar mitos sobre viajar a contramarcha a pesar de toda la información disponible a algunos no les falta imaginación.

 

Así que la próxima vez que os digan eso de “es que las sillas a contramarcha no son seguras en las colisiones por alcance” ya tenéis material para poder rebatirles 😉

 

Fuentes: acontramarcha.com – Blog RetensionInfantil

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