Pequeños Viajeros Aranjuez - A CONTRAMARCHA | Desmintiendo mitos – Parte II: No va a ver nada y no le puedo ver
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Desmintiendo mitos – Parte II: No va a ver nada y no le puedo ver

MITO No. 2

NO VA A VER NADA Y NO LE PUEDO VER.

 

Está bastante extendida la idea de que los niños que viajan a contramarcha (ACM) se aburren enormemente durante el viaje, es uno de los falsos mitos que más me gusta desmentir, porque enseguida los padres se dan cuenta que es una tontería y aceptan de más agrado el resto de explicaciones de porqué ACM es mucho mejor.

 

Si estamos probando sillas le pido al “padre/madre incrédulo” que se sienten en el asiento trasero y me digan lo que ve; luego le pido que se gire y me diga lo que le parece mejor …. casi todos sonríen … no hay nada más que decir 😉

Y es que un peque que viaja a favor de la marcha puede ver por la ventanilla, pero delante de sí sólo se encuentra un reposacabezas que le impide la visión de lo que ocurre delante.

Ahora bien, viajando ACM a través de la luna trasera tienen ante ellos un amplio campo de visión lleno de divertidas experiencias, coches de colores, camiones enormes, puentes por donde los coches “vuelan”, el cielo, ….

 

Es también muy frecuente escuchar eso de “es que mi hijo lloraba mucho en el grupo 0 y le tuvimos que dar la vuelta”.

Lo que ocurre  normalmente es que los niños que viajan en el grupo 0 o “huevito” van muy bajos y apenas pueden ver más que la puerta del coche y el respaldo del asiento. Si a ese peque le sientas en una silla ACM adecuada a su ya curiosa edad, dándole una reclinación menor cuando viaje despierto, esa posición más alta le permitirá una mayor visión por la ventanilla lateral y luna trasera y con ello viajará más entretenido sin quejas.

Pero en cualquier caso, no debemos perder el criterio. Viajar ACM es 5 veces más seguro (si cuantificamos la comparativa AFM vs ACM), así que igual que en invierno si el peque se queja porque no se quiere poner el abrigo no cedemos a sus peticiones, sabiendo que ACM es como viaja seguro debemos buscar la causa de sus quejas y/u otra solución para su entretenimiento durante el viaje (juguetes, adulto viajando con él, DVD,…) pero nunca darle la vuelta al menos hasta que alcance los 4 años de edad.

 

 

Relacionado también con la visibilidad, muchos padres tienen el miedo de que viajando ACM y en el asiento trasero (desde octubre de 2015 los menores no pueden viajar en el asiento delantero salvo que todas las plazas traseras ocupadas también por niños) no puedan ver lo que sus hijos hacen. Algunos incluso hablan de atragantamientos de hijos de conocidos y experiencias similares.

Nosotros en ambos coches llevamos desde el primer día espejos específicos a través de los cuales no sólo nosotros podemos ver lo que hacen nuestros hijos, si no que los peques también pueden vernos a nosotros una vez alcanzan la madurez visual suficiente como para centrar y buscar con la mirada nuestro reflejo en el espejo retrovisor.

Añadido a la ventaja de tenerles completamente “controlados” yo añadiría una tercera característica de este tipo de espejos y es que se entretienen muchísimo mirándose, descubriéndose y haciendo muecas durante el viaje, haciéndolo así también más ameno.

 

En PEQUEÑOS VIAJEROS disponemos de espejos específicos (con y sin luz) y otros muchos accesorios para disfrutar de los viajes en familia con mayor comodidad y seguridad.

 

Espero que estas líneas disipen las dudas de algunos papis todavía dudosos con esto de viajar “al revés” y recapaciten para sentar a su hijo en la silla ACM adecuada a su edad, peso y talla.

Si quedan dudas, no dudéis en contactar con nosotros 🙂

 

Pequeños Viajeros
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